martes, 30 de agosto de 2016

Desapariciones Forzadas en México

Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
Las desapariciones forzadas se usaban frecuentemente en las dictaduras militares, hoy en día, la desaparición forzada  se utiliza como un instrumento de la política de Estado para intimidar a la oposición y acallar la protesta pacífica.

En México las desapariciones forzadas alcanzan cifras escandalosas, sobre todo si pensamos que vivimos en una democracia, que no se ha desatado una guerra civil en nuestro territorio y estamos en un país en donde se supone que no hay violencia política.  Amnistía Internacional (AI)  denunció hace unos  días a los gobiernos que emplean las desapariciones forzadas para acallar a grupos opositores, o para perseguir a las minorías étnicas.  El nombre de México figura entre los tres países con los índices  más altos en este rubro, compartiendo la marquesina de la deshonra con Egipto y Siria.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió a México reconocer  la “gravedad de la crisis de derechos humanos que enfrenta” y no tratar de “minimizarla hablando de casos aislados”. Según el Registro Nacional Gubernamental en México hay 27, 659 “casos aislados” de personas desaparecidas o no localizadas. Entre enero de 2014 a junio de 2015 se tiene un reporte de 820 personas desaparecidas. Aunque las cifras cambian radicalmente de un registro a otro, y muchas de las familias no denuncian los hechos por temor a represalias, el cerco de todas estas desapariciones se cierra cada vez más cerca de nosotros. Nuestros vecinos, conocidos, familiares, están desapareciendo; lo peor es que no se puede decir que “sin dejar rastro”. Existe un rastro, existen testigos presenciales, pero el rastro se pierde al llegar a las autoridades.

Los Estados más afectados  con este problema son Guerrero, Veracruz y Tamaulipas, en donde la presencia del narcotráfico es evidente. Sin embargo estos casos están más ligados a la presencia militar. Según el último informe anual del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU las desapariciones forzadas han tenido sus puntos más álgidos en tres momentos específicos de la historia de México. En los años setenta, correspondiendo a la guerra sucia. En 1994, coincidiendo con el conflicto armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y durante el sexenio de Felipe Calderón, extendiéndose hasta el actual gobierno. Todos estos momentos históricos tienen en común la participación del ejército en tareas del orden público y seguridad.  

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha argumentado que: “las fuerzas armadas carecen del entrenamiento adecuado para el control de la seguridad ciudadana y corresponde a una fuerza policial civil, eficiente y respetuosa de los derechos humanos, combatir la delincuencia y la violencia”. También señala que: “para el buen funcionamiento de un sistema democrático las actividades de investigación criminal e inteligencia deben corresponder a fuerzas policiales civiles que estén sometidas a los correspondientes controles por parte del Parlamento o, en su caso, del sistema judicial”.

Por desgracia para México las cosas no son tan sencillas, los malos manejos y la corrupción alcanza hasta a las dependencias más “pequeñas”. Las organizaciones civiles  se quejan no sólo de una insufrible burocracia que obstaculiza los tramites y las investigaciones, sino de la ineficiencia de las autoridades municipales. La activista Alejandra Nuño Ruiz Velasco, del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos en México, urgió a actuar para frenar esta crisis donde está demostrada la participación de las autoridades. "En muchos de los casos se ha demostrado la corrupción, colusión y tolerancia de las autoridades municipales. Lo paradójico es que el 96,5% de los casos es investigado por tales instancias locales".

En los últimos años, a partir de septiembre del 2014 para ser exactos, México no deja de figurar en el escenario internacional como el reflejo de la impunidad. Es sumamente vergonzoso ser señalados como país en el informe con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. En dicho informe se denuncia la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que fueron atacados por la policía y hombres armados en Iguala. Casi dos años después, sólo se ha encontrado el cuerpo de uno de ellos, mientras que los 42 restantes continúan con paradero desconocido. El secretario general de AI, Salil Shetty  señala que este caso es “emblemático” en una larga lista de personas desaparecidas en un país “en el que persiste la impunidad y donde esta práctica continúa estando generalizada”.

En este día tan doloroso para miles de familias mexicanas, reafirmamos nuestra solidaridad con su causa, que cada vez está más cerca de ser nuestra causa. A todas esas madres y padres de familias que buscan debajo de las piedras aunque sea los restos de sus hijos, nuestra admiración y respeto. Los movimientos que encabezan las decenas de organizaciones civiles en pos de la búsqueda de las personas desaparecidas han logrado hacer voltear los ojos de todas las organizaciones internacionales que defienden los derechos humanos y que son, las que desde afuera, presionan al Gobierno mexicano para esclarecer estos hechos.


Las desapariciones forzadas NO SON CASOS AISLADOS, son casos de corrupción e impunidad que la sociedad demanda que se resuelvan ¡YA!


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