martes, 13 de enero de 2015

Depresión

 Depresión en tiempos de Redes Sociales

La Depresión se define como un trastorno mental, actualmente la depresión afecta a más de 350 millones de personas en el mundo, dependiendo de su  intensidad puede considerarse como una enfermedad  grave. La depresión se caracteriza por sentimientos de tristeza, melancolía, apatía, desesperación, desesperanza, etc.

Todos en algún momento podemos tener estos sentimientos en nuestra vida. Sin embargo, lo que diferencia a la depresión de estos sentimientos transitorios es que las emociones negativas incapacitan a la persona en su actividad diaria. El no tratar las depresiones es algo grave que puede llevar a situaciones extremas. La OMS afirma que hay 1 millón de suicidios anuales producto de la depresión.

Al día de hoy no se sabe exactamente las causas de la depresión pero se ha avanzado en la identificación los factores que pueden predisponer a ella. Estos factores pueden ser  bioquímicos,  situacionales o genéticos, sí, así es, la depresión a menudo se transmite de padres a hijos; un hecho estresante o infeliz en la vida generalmente desencadena esta afección.

La depresión es tan antigua como la historia misma, pero hoy es algo que parece como “muy de moda”. En la era de las  comunicaciones todas las noticias corren más rápido y nos enteramos de más casos de depresión entre los famosos o entre nuestros más allegados. Las publicaciones melancólicas en los muros de las redes sociales son más comunes que las optimistas, tal vez porque en gran parte del tiempo es la computadora la única que está con nosotros y la utilizamos como un micrófono para gritarle al mundo que estamos ahí y necesitamos compañía.

Tirarse al drama en las redes sociales no ayuda, no es terapéutico y la depresión no es algo para tomarse a la ligera. Son buenos los desahogos, pero vivir pegado a las redes sociales en busca de compasión para tu tristeza no te va servir de mucho. Ya han sonado muchos casos de suicidios vía webcam o videos en donde se exponen las razones para quitarse la vida, ya no hay una nota, ahora la evidencia quedará ahí para que sus contactos se encarguen de volverla viral, ¿suicidios en Facebook? ¿una selfie antes de morir? No necesitamos más de eso.

La lista de personas depresivas famosas es muy larga, en algunos casos se le ha llegado a atribuir a la depresión su genialidad, como en el caso de Ludwig van Beethoven, la Novena Sinfonía se ha descrito como: “la cosa más triste jamás dicha con notas”. "La tristeza durará para siempre" fueron las últimas palabras de Vincent Van Gogh antes de darse un tiro. Los escritos de Virginia Woolf han resultado muy útiles para entender cómo se vive desde dentro esta enfermedad. Ernst Hemingway es uno de los ejemplos de la depresión se trasmite por  herencia genética, él y su hija se suicidaron. Miguel Ángel Buonarroti, el que fuera gran amante de la belleza sobre todas las cosas se veía incapaz de mostrar al mundo su horrible nariz y sufría depresión por eso.

La lista sigue y sigue, ser una celebridad o contar con grandes riquezas no significan nada: actores, músicos, miembros de la realeza o escritores están más expuestos a la depresión y  a las adicciones que el  más común de los mortales. La relación depresión-drogas  es muy frecuente, muchos de los que han quedado registrados como muertes por sobredosis son en realidad suicidios, no accidentes (Heath Ledger, Marilyn Monroe (caso por confirmar), Philip Seymour Hoffman, Brittany Murphy, etc).

Entre los famosos que están entre nosotros hay muchos depresivos confesos, algunos ya con tratamiento o con algún intento de suicidio en su haber: Catherine Zeta-Jones, Jean Claude Van Damme, Jim Carrey, Owen Wilson, Robert Pattinson, Demi Lovato.

Ejemplos hay muchos, pero no busquemos entre los reflectores, seguramente entre nuestros más allegados hay pacientes depresivos sin tratamientos, créame que no se trata de “échale ganas”, la depresión es mucho más que un estado de ánimo, los cambios a nivel bioquímico por los que atraviesa su cerebro los ponen al límite. 

Aprovechemos este día para hacer una llamada a esos amigos que sabemos no andan muy bien de ánimo, mantener contacto cercano con otras personas es importante para prevenir la depresión. La depresión necesita tratamiento médico y psicológico, una vez que se ha asentado en nuestro organismo no hay manera de sacarla sin ayuda.

¿Estás triste? ¡No te aísles! La soledad por momentos es buena pero más de 15 días con estos síntomas requiere atención médica:

  • Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
  • Pérdida de placer en actividades habituales.
  • Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
  • Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Movimientos lentos o rápidos.
  • Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
  • Sentimientos de desesperanza y abandono.
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.




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