martes, 20 de mayo de 2014

Ninfomanía Vol. 1

Ninfomanía Vol. 1




Seguimos metidos en La Muestra Internacional de Cine y creo que esta va a ser la reseña que me resulte más complicada. Literalmente salí en shock del cine, si bien es cierto que el sexo explícito es un protagónico en la película, con todo y la censura a que fue sometida, no fueron las escenas de sexo lo que me afectó, sino la profunda tristeza de la protagonista, la insensibilidad, los sentimientos de culpa y la baja autoestima.

La Hipersexualidad, que es como oficialmente se define esta enfermedad o adicción, es un problema que afecta a hombres y mujeres, los términos Ninfomanía y Satiriasis separaban a la enfermedad por géneros pero se padecen de igual manera. Si me baso en películas para poner otro ejemplo diría que Shame  de Steve McQueen con Michael Fassbender como protagonista podría ser el lado masculino de la historia (Satiriasis). Ninfomanía del director Lars von Trier  con Charlotte Gainsbourg como actriz principal, acompañada de grandes actores, que según me dicen, casi pagaron por salir en la película, son los que dan cara al lado femenino de la enfermedad.

Las dos películas tratan el mismo tema, definitivamente McQueen es más sutil que Trier, pero el reflejo en los personajes es el mismo, al menos eso me pareció a mí. La Hipersexualidad me trasmite exactamente las mismas tormentas y horrores que viven los drogadictos y los alcohólicos, de hecho, llegan casi forzosamente podría decir, a un punto en donde se mezclan. En la segunda parte de esta película se podrá apreciar este fenómeno.

Los adictos a la pornografía al igual que los adictos a las sustancias necesitan llegar más lejos para mantener su excitación sexual y aumentar el nivel de perversión requiere de más “materiales”.

Hace no mucho tiempo leí  La Civilización del Espectáculo de Mario Vargas Llosa y en el libro viene precisamente una sección en donde habla de cómo la liberación sexual, la desaparición de tabúes y prejuicios que rodeaban la vida erótica no han significado un progreso, sino por el contrario: “Un retroceso que desnaturaliza la libertad y empobrece el sexo, rebajándolo a lo puramente instintivo y animal”.

¿Cuántos años de evolución se requirieron para llevar la sexualidad y el erotismo a la intimidad? Eso no lo sé, pero parece que volver a lo primitivo está “in”. No me asusto, ni me escandalizo por lo que ha llegado a ser la liberación sexual, puedo decir que hasta la disfruto, pero la pornografía cansa, satura, es vacía y tarde o temprano es insuficiente, el erotismo por su parte tiene la función de embellecer el placer.

A la Hipersexualidad no se llega nada más por adicción o decadencia sexual, es una enfermedad que tiene como variables el factor hormonal o bioquímico, así como efecto secundario de algunos padecimientos psiquiátricos. En la película no se menciona ninguno de estos, al menos en esta parte. Así que resumiendo: es una película muy intensa, no hay sugerencias, hay un realismo muy crudo. Presenta la degradación a un nivel infrahumano meramente físico, Joe  se pierde así misma buscando el ingrediente secreto del sexo…el amor.








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