sábado, 10 de mayo de 2014

Las Frases de mi Mamá Parte VI

Y si de decencia se trata

Eterna guardiana de tu castidad, porque ¿qué le vas a contar tú? Si cuando tú vas ella ya viene, así que ni creas que la engañas, si en la frente puede leerte las malas intenciones; lo cual nunca será peor que si te agarran en la movida.

Seguramente en esta sección me voy a quedar corta, porque en mi casa solo fuimos mujeres, no tuvimos hermano para enterarnos y bueno, es bien sabido que los hombres son más… más… mmmmm ¿cómo les diré? Son más “afectos” a estos menesteres o al menos les ha tocado que los cachen más veces, y no digo con la novia sino con ellos mismos.

De lo que sí puedo hablar es de esa famosa monserga de andar cuidando “la florecita” ¡ay! pero sí parece que fuera la gran cosa, bien puedes traer a tú mamá cual periquito en el hombro con aquello del echar a perder tu vida, y ¿sabes qué es lo peor? ¡Que somos tercas!


¡Cuando tú vas yo vengo!

¿A quién le dan pan que llore?

¡El hombre llega hasta donde la mujer quiere!

¡Ay m’ijita no vayas a echar a perder tu vida por una calentura!

¡Nomás que andes de “culis prontis”!

¡No vayas a salir con tu domingo siete!

¡No te sabes limpiar la cola y ya quieres andar de novia!

¡Te vas a quedar ciego!

¡Te van a salir pelos en la mano!

¡Niño déjese ahí!

¡No andes de ofrecida!

¡Por eso tienes la cara llena de granos!

¿No te da pena?

¿Y con esos desfiguros vas a la calle?


¿Te quieres casar?

Cuando los pollitos quieren dejar el nido, cuando el cordón umbilical ya no da pa’ más, cuando amenazas en dejarla por otra (o), hará lo imposible por retenerte lo más posible, por hacerte ver que “esta” es “tu” casa, ¿y dónde puede estar uno mejor que en “su” casa?

Creo que hasta el día de hoy no me ha tocado saber de alguna madre que brinque de contento porque te casas y mucho menos si el que se casa es “su hijito precioso”, con las mujeres tal vez y si agarraron “buen partido” puede que le dé gusto.

No sé si es por experiencia propia, o por aquello de no querer cortarnos el cordón, pero en su mayoría, ellas siempre nos pedirán, en su muy particular manera de pedir las cosas, que lo pensemos bien. Y más te vale que te quieras casar por las razones apropiadas, porque para “calentura” nada más, pues en un ratito te la baja y si es porque “te tienes que casar” te hará pensar que no tendrá consuelo nunca, aunque el consuelo no tardará más de 9 meses en llegar.



¡Estas embarazada!

¡Pero si no sabes ni freír un huevo, no me digas que te quieres casar!

¡No te puedes mantener tu solo, ¿cómo quieres mantener a alguien más?!

¿Con esa (e)?

¡Pero si estás muy chiquito!

¿Y dónde van a vivir?

¿A dónde vas que más valgas?

¡El casado casa quiere!

¡Piénsatelo bien, que una vez salida la mercancía no se aceptan devoluciones!

¡Hasta que! Ya se me hacía que no salías

¡Estás loco!



Misceláneos
  
Las que no atiné a clasificar pero no podían quedarse fuera.


¡En su salud lo hallarán!

¡El que se quedó se quedó!

¡Pues si no hay más remedio!

¿Estás sordo o qué?

¿Todo eso te vas a comer?

¿Si yo lo encuentro qué te hago?

¿Ya llevas suéter?

¡Cierra la boca y come!

¡No soy tu recadera!

¡Es la última vez!

¡A la una, a las dos y a las....!

¡Eso es de tu hermano, tú come otra cosa!

¿Por qué compraste tanto pan? ¡Ahora a ver quién se lo come!

¿Por qué compraste tan poquito pan? ¡No nada más eres tú!

¿Va a ser cuando tú quieras o cuando yo diga?

¡Ahora los patos les tiran a las escopetas!

¿Tú qué me vas a venir a enseñar a mí?

¡Con ustedes no se puede!

¡De veras contigo!



¡Qué razón tenía mi Madre!

¡Qué razón tenía mi madre! ¿Ya caíste en esa cuenta? Será seguramente porque ahora eres poseedor de alguna salvaje e indomable cría.

Sería presunción decir que hasta aquí llegaron las frases, porque seguramente me faltan muchas por poner y por clasificar, pero digamos que siempre habrá espacio en la memoria para agregar muchas frases más; así que siéntete en confianza de agregar las tuyas y nutrir esta recopilación.

“Honor a quien honor merece” y aunque esto no lo parece pues no es más que un homenaje, a quien nos dio la vida y no se conformó con eso, sino que tuvo a bien enderezarnos y llevarnos por el camino del bien, a palazos de repente pero bueno, la intención es la que cuenta.

Juro por mi madre que no hubo daño irreversible, que no necesité terapia para superar esto, porque ¿quién querría superar lo mejor de su vida? Aunque no lo creas hay quien puede sentirse menos por no haber vivido cosas así, habrá quien la nostalgia lo ataque al extrañar estas amorosas frases, porque puede haber de todo en ellas, pero por difícil que sea creerlo siempre fue el amor el que las motivó y las motivará a seguir de una generación a otra.

Cuando la civilización no te sea suficiente, si la paciencia se agota y el niño no entiende, si la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se hace de la vista gorda y la psicología no pasa de ser una simple ciencia, siempre encontrarás en las palabras de tu madre una para cualquier cosa que necesites. Con decirte que existe una que puede abarcar todas las demás, la considerada la frase de frases, la que no hay manera de ignorar.



¡PORQUE SOY TU MADRE!



(¡Atrévete a rebatir esto…yo no!)



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