jueves, 8 de mayo de 2014

Las Frases de mi Mamá Parte IV

Los Dineros

 
¿Quién mejor que tu santa madre para salvaguardar la economía familiar? Si bien, todavía te tocó que el hombre de la casa era quien traía el pan con el sudor de su frente, era ella, la soberana guardiana de las arcas familiares. Cuando de cumplir promesas se trataba, las cosas se toman muy en serio, así que cuando dijo: “yo vigilaré que todo se aproveche en nuestro hogar”, creo que así va más o menos, lo dijo en serio.

Si sabes de lo que estoy hablando más de alguna vez te tocó comer más de la cuenta por aquello de: “de que se desperdicie a que nos haga daño…”, o el “quítale ese pedacito que todavía está bueno”, ¿cuál quemado? “Está doradito nada más”, porque “es pecado desperdiciar la comida”, seguramente este mandamiento estaba en la tabla perdida de Moisés porque  estoy segura de no haberlo visto en algún otro lugar.

Y la cosa no termina en los perecederos, también nos tocaron, las medias suelas, los parches en los pantalones, aún nuevos ya traían los parches para los futuros hoyos, los zapatos con suela de goma que jamás se terminaban, el reciclaje de la ropa de tus hermanos o tus primos. El tener que usar ropa más grande de tu talla “pa’ que te dure”, o más chica “todavía aguanta”.

La precursora del “hágalo usted mismo” logró ahorrase unos cuantos pesos haciendo chambitas de fontanería, electricidad, costuras y remiendos… claro que todo esto no tendría sentido si tú no te enteras de las cosas, y ¿cómo te vas a enterar de las cosas? Sencillo, ella te lo va a decir, ¡y de qué forma!


¡Como a ti no te cuesta!

¿Crees que soy banco?

¡No estoy barriendo dinero!

¡No compro nada!

¡No tengo dinero!

¡El dinero no sale de los árboles!

¡Todavía aguanta!

¡Pa’ que te dure!

¡No tienes llenadera!

¡A tu bolsillo le avisarás!

¿Es lo menos?

¡Échalo a perder, al cabo a ti no te cuesta!


Tirándose al drama

Cual Kamikaze a la yugular, Libertad La Marque está babosa al lado de tu santa y sacrificada madre. Quien todo lo aguanta y todo lo sufre por ti, y ¿para qué? ¿Para qué le pagues así?

Pocas cosas más trascendentales que el chantaje materno, y ¡cómo no! Si es tan efectivo, por más veces que te lo aplican, por más consciente que seas de él siempre será capaz de dejarte al menos con la duda de que en realidad la puedes matar de un coraje; porque entre tu padre y tú no hay a quien irle.

Si la maternidad fuera una carrera universitaria el chantaje estaría registrado como: Técnicas de Tortura Mental I, II, III, IV y Masters Level, pero como carrera universitaria no es y eso de la escuela para padres es una falsedad pues no me explico de dónde sacaron tan diestra maestría en su aplicación, tal vez cuando logren descifrar el ADN en su totalidad lo sabremos a ciencia cierta.

Mientras tanto permíteme refrescarte la memoria con las siguientes frases. ¡Música de violines por favor!


¡Eres igualito que tu padre!

¡Tu hija va a ser peor que tú!

¡Mal agradecido!

¿Para esto trae uno hijos al mundo?

¿Quién más que yo que soy tu madre y te quiero tanto?

¡Vete…Déjame!

¡Haz lo que se te dé la gana… total!

¡Dios me haga una santa!

¡Esta es la cruz que me tocó cargar!

¡Mira como me pongo por tu culpa!

¡Ya se acordarán de mí!

¿Qué pecado habré cometido…?

¡Te vas a arrepentir!

¡Como yo no cuento!

¡Ah pero cuando yo me muera…!

¡Cuando tengas tus hijos entenderás y entonces dirás “Que razón tenía mi santa madre”!


Continuará...







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