martes, 10 de septiembre de 2013

Día Internacional para la Prevención del Suicidio

¡Mi razón de vida soy yo, y soy maravilloso!

El 10 de septiembre es el  Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Así nada más leyendo por “encimita” me sorprende la gran cantidad de personas que año con año tratan y otras tantas consiguen quitarse la vida.

Más jóvenes, más viejos, más hombres o más mujeres. Primavera, verano, otoño, invierno. Psicólogo, músico, dentista, genio… Hay estadísticas bajo muchas opciones y todas las sigo viendo incomprensibles; bueno, tal vez las que tienen que ver con la dignidad de una muerte irremediable las podría considerar, que digo considerar, las justifico y la justificaría si fuera mi caso; pero fuera de eso no entiendo ¿cómo es que alguien quiere dejar de vivir?

Una vida con salud física pero con problemas, fácil, soluciona tus problemas y ¡quédate con la vida! La tristeza puede ser enorme, lo sé, el dolor del alma parece insuperable, la soledad aterradora, el miedo desquiciante y la vida sigue siendo hermosa. He tenido la oportunidad de conocer las dos caras de la moneda, tanto de las personas que luchan y se aferran a la vida y otras que tienen urgencia de salir de ella.

Hace algunos años leí “El hombre en busca del sentido” de Viktor Frankl, que fue un neurólogo y psiquiatra de origen judío, estuvo recluido en campos de concentración, sobrevivió el Holocausto, pero en él perdió a su esposa y a sus padres. A partir de esa experiencia escribe este libro y desarrolla lo que hoy se conoce como: Logoterapia, que básicamente trata sobre darle sentido a la existencia humana.

Muchos de los que sobrevivieron los campos de concentración, después de haber perdido a su familia, sus posesiones, su dignidad, de haber sido abusados en todos los sentidos y ahí estaban, contra todo pronóstico, contra toda razón, vivos y aferrados a la vida. Otros  se levantaban para dejarse caer en las cercas electrificadas y morir. Mismas condiciones humanas, sencillamente las peores, con finales muy diferentes.


No quiero juzgar ni criticar a nadie, sólo quiero decir que siempre hay una razón para vivir, tal vez no esté en nuestro campo visual, pero hay muchos profesionales, organizaciones, personas, ya sean familia o no, pero están para ayudarnos a encontrar esas razones de vivir, que según he descubierto se basan en amarnos a nosotros mismos. En “ponernos de primero” como dicen en cierto grupo de auto-ayuda.

La depresión es muy difícil de sobrellevar eso es más que un hecho, pero hay tratamientos, desde medicados, psiquiátricos, psicológicos, etc. El punto está en tener este diagnóstico y aceptarlo. No es parte de nuestra naturaleza estar tristes, estar sin ganas de nada; no te permitas estar en ese estado por mucho tiempo. Si las semanas de tristeza se han convertido en meses y tal vez en años, lo mejor es buscar ayuda, opciones hay  muchas lo importante es dar el primer paso y poder despojarse de esa tristeza.


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2 comentarios:

  1. Hola Paty, yo al igual que tú soy totalmente pro-vida, pero tengo el hábito de ser empática con los demás y al ponerme en sus zapatos he aprendido que sólo cada quien sabe el cielo o el infierno que viene cargando. Claro que hay mil opciones antes que esa, pero cuando la gente está sumida en lo más oscuro de su alma, a veces, no tiene la capacidad de ver la luz. Muy triste, pero muy real. Gracias por compartir tan buenos temas :)

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  2. Muchas gracias Alma! Sé que es difícil ver esperanzas, pero a veces no son esperanzas lo que necesitas, sino saber que tus penas y tus problemas no son mucho comparados con los de otros, no sé, en efecto es tema complicado, hay quien se agarra a la tabla que tiene más cerca para no hundirse, hay quien simplemente la deja ir.

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