miércoles, 1 de marzo de 2017

Logan


Dolorosa como la redención
Los años con los X-Men han quedado atrás, Logan (Hugh Jackman) ha envejecido, inmerso en el alcoholismo, enfermo,  desgastado. Tratando de pasar desapercibido mientras cuida a un muy deteriorado Profesor  Charles Xavier (Patrick Stewart). En su vida aparece Gabriela (Elizabeth Rodriguez) pidiendo ayuda para huir junto con Laura (Dafne Keen),  una niña mutante producto de un experimento.

El director James Mangold cumplió su promesa, ‘Logan’  no es una película de superhéroes  como las que estábamos acostumbrados.  “Niñitas” absténgase de apersonarse en una sala de cine a moquear y poner cara de espanto.  Esta es una película no sólo para adultos, es una cinta sin sentimentalismos “hipsterianos”.  ‘Logan’ es para machos bragados y sin corazón.

Una sensación rara al enfrentarse a una historia que termina y renace al mismo tiempo. Más que en la madurez de los personajes, resurge de las cenizas de ellos, sin fe ni esperanza,  cruda y desalmada, pero dejando en los fieles seguidores el orgullo de morir de pie y no de rodillas como otras sagas.  Mangold  junto con Michael Green y David James Kelly supieron construir  un guion con la fuerza del Adamantium. No se auxilia de los flashbacks a pesar de estar situado en el año 2029, sin embargo le dará un par de líneas para enterarse de la tragedia ocurrida en ese espacio de tiempo que desconocemos.

Jackman se despoja de su cara bonita y su cinismo encantador para decaer en las galas del gore, o al menos acariciando al terrible género.  La joven Dafne Keen se eleva con un salto mortal con triple maroma al frente (cual gimnasta que es),  por encima de su escasa experiencia actoral para instalarse en un rol que no podrá olvidar. Stephen Merchant lleva a sus ojos la abnegación de un mutante a borde de la extinción, apareciendo como desconocido y familiar al mismo tiempo.
Si usted es defensor de la corrección política, aléjese de este film. Aquí los malos, Boyd Holbrook  y  Richard E. Grant, son malos malditos y los buenos no existen. ‘Logan’ posee la libertad creativa que le da el “si no te gusta no la veas”.  Marvel y 20th Century Fox apostaron por la fórmula que le permitió reivindicarse a ‘Deadpool’, esta vez con menos sexo pero con más violencia, ausente de sarcasmo y humor negro, pero exponencialmente devastadora.  

Para ser una cinta de superhéroes (etiqueta sobrada)  tiene pocas escenas de acción, pero le aseguro que hasta lo puede llegar a agradecer. Por momentos se puede poner insufrible y densa, tal vez porque no todos estemos preparados para saber lo peor de los personajes que amamos.

La fotografía de  John Mathieson abre su lente al ambiente fronterizo, ese ambiente que alberga la tierra de nadie y que podría considerarse propio para un western. La banda sonora de Marco Beltrami permanece y acompaña cada momento de acción o drama sin sonar heroica en ningún momento.

Wolverine no figura en esta cinta, no más peinados exóticos, trajes ajustados y batallas gloriosas. No más mutante, no más eminente profesor,  sólo un par de hombres y su alma desnuda.  ‘Logan’ es dolorosa como la redención, está intoxicada de sí misma y es incapaz de perdonarse. Tiene la gloria de los caídos y una esperanza con alma de animal salvaje, hay que ser lo suficientemente adulto para apreciar la honestidad en un género en donde nunca había existido.
 

Nota: Por favor no insista con llevar a los niños a verla. La clasificación está justificada.






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