29 nov 2016

Homenaje a Mario Vargas Llosa

30 Feria Internacional 
del Libro de Guadalajara
El último sobreviviente del boom latinoamericano, Mario Vargas Llosa, presenta en la trigésima Feria Internacional del Libro de Guadalajara,  su novela  ‘Cinco esquinas’,  al tiempo  recibe un homenaje por parte de las nuevas generaciones de escritores.

El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez fue en encargado de acompañar en su homenaje por sus ochenta años,  al Premio Nobel de Literatura 2010. A manera de una charla entre amigos los dos escritores desmenuzaron el contenido de su más reciente libro.

Para muchos jóvenes escritores latinoamericanos, Vargas Llosa ha significado un nacimiento en su vocación y una inspiración para su obra. Juan Gabriel Vásquez no es  la excepción, ya que a través de la lectura de los primeros libros de Vargas Llosa,  desarrolló una relación personal con el galardonado escritor peruano.

“Cuando yo leí  ‘ La ciudad y los perros’, tenía la misma edad de su protagonista y la admiré enormemente”. Juan Gabriel Vásquez reconoce que fue a los 20 o 21 años que descubrió su vocación como escritor, en parte, gracias a la influencia de Vargas Llosa. El ya destacado escritor de 'El ruido de las cosas al caer'  reconoce la escritura como una vocación exclusiva y excluyente, la cual no admite ser compartida y  exige se elimine todo lo que estorbe en la creación literaria. Cambió de país, cambió de carrera, discutió con su familia para dar a su vocación una dedicación absoluta.

Con estos antecedentes el colombiano dio inicio a la charla que giró en torno a la relación que tiene la novela ‘La casa verde’ (1965) y ‘Cinco esquinas’ (2016), en cuanto a la madurez del autor entre una y otra.

Vargas Llosa cayó en una introspección que revela un grado de misterio en todas sus novelas. Nace la idea, la madura, comienza a desarrollarla y después, comienza a escribir. No es sorpresa para nadie la fuerte relación de Vargas Llosa con la política y con el periodismo. Él mismo no deja de considerarse periodista, y el periodismo, como todo en Perú, se transformó en tiempos de la dictadura de Alberto Fujimori. Con los recuerdos de esos cambios que influyeron desde la vida social a la vida sexual de los peruanos, se da la maduración para la historia que se vive en ‘Cinco esquinas’. Diarios con tintes amarillentos inspirados en las andanzas de Fujimori y Montesinos, dieron pie al nacimiento de esta novela. Un momento histórico, un régimen dictatorial y un Perú que nunca volvió a ser el mismo.


Vargas Llosa está convencido de que “la forma debe estar siempre al servicio de la historia”. Caso contrario le resultó su novela ‘La casa verde’, en la que él considera que es la única ocasión  que en un libro suyo  la historia es la que está  al servicio de la forma.  Algo que ahora, después de ese largo espacio de tiempo entre una novela  y otra  se reprocha; ya que por el hecho de que la forma no hubiera estado  tan presente, la historia no pudo ser más persuasiva.


“Como escritor es importante hacerle sentir al lector que no está leyendo una historia, sino que la está viviendo. Que el lenguaje desaparece dentro del paisaje, de los personajes, de las canciones; porque la forma está tan maravillosamente utilizada para dar realce y fuerza persuasiva a la historia, que  la forma parece desaparecer”.


Después de la presentación del libro, continuando con el homenaje, el escritor se reunió con algunos representantes de las nuevas generaciones de escritores latinoamericanos: los peruanos Santiago Roncagliolo y Jeremías Gamboa, el mexicano Xavier Velasco, el chileno Carlos Franz y el español Juan Bonilla. En una emotiva y hasta divertida convivencia, los “nuevos” escritores hablaron de la influencia de Mario Vargas Llosa en su obra y  formación.






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