viernes, 22 de julio de 2016

Valley of love

El cine francés luce desértico
Tal parece que éste no es el año del cine francés. Mucho se esperaba del reencuentro  en la pantalla Isabelle Huppert y Gérard Depardieu, pero “Valley of love”, sólo quedó en eso, en el recuerdo de un suceso histórico, que nos limita de hacernos una opinión imparcial de la cinta, porque el cariño que sentimos por sus protagonistas es grande y la belleza de sus imágenes es mucha.

Isabelle (Huppert) y su ex marido Gérard (Depardieu), se dan cita en un hotel cercano al Valle de la Muerte, en el sureste de California. Su hijo Michael ha dejado instrucciones precisas para esa reunión, con la intención de reencontrase con ellos después de su suicidio. Isabelle y Gérard tendrán que superar sus diferencias para tratar de entender las razones de su hijo en quitarse la vida y citarlos en una reunión de locura.

En unas bellas pero áridas y muy calurosas locaciones,  Guillaume Nicloux dirige y escribe una historia que pretende invitar a la espiritualidad, pero nos deja más cerca de la confusión.  Tal vez en un intento por rescatar este encuentro memorable entre los iconos del cine francés le puedo decir que aunque confusa en muchos momentos, tiene algunas escenas que lo mantendrán despierto.

Es imposible dejar de mencionar el efecto del tiempo en sus protagonistas, mientras Huppert se mantiene bellísima y en extremo delgada, Depardieu está inmensamente gordo y abotagado, tanto así que su actuación queda en duda al imaginar una persona de esas características en esas condiciones ambientales. El suspenso se asoma cuando empezamos  temer que el actor se infarte a media película.

Nicloux tiene unas tomas muy bellas y la fotografía de Christophe Offenstein le da la gran gala a los escenarios, pero la historia, que desde su premisa se presume absurda, termina de perder toda su razón de ser en ese gran desierto.  Las actuaciones la sostienen por momentos, pero al final poco podrán hacer por ella.

La pretensión sepultó lo que pudo ser algo memorable. En la recta final pareciera que araña la salvación con una escena muy emotiva, pero sin remedio tendrá uno de esos desenlaces que hace que la gente odie el cine de arte, de esos que sin darnos argumentos, nos deja todo a la interpretación.

Usted tendrá que poner en una balanza los pros y los contras de entrar a ver “Valley of Love, un lugar para decir adiós”. De un lado pondrá a Gérard Depardieu esperando que su gran peso sea suficiente inclinar la balanza en contra de su aversión a salir de la sala de cine con cara de “¿what?”







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