viernes, 30 de agosto de 2013

¡No a la violencia!

“Todos somos del mismo barro, pero…”

Hay un tema que ya tiene rato  dándome vueltas y que no termino de entender. Tal vez estarán de acuerdo  conmigo en que se ve mucho en las noticias o en algunas publicaciones en  las redes sociales el tema de: Violencia contra las mujeres, Maltrato infantil,  Homofobia, Discriminación, Bullying,  Crímenes de Odio,  Racismo,  etc.  Cada vez  nos  damos  cuenta  de  alguien  que está siendo víctima de  alguien, en ocasiones tan  cerca, que  ese alguien somos nosotros  mismos. Hay casos que me llegan a molestar y no porque esté en contra  de  nadie,  simplemente  porque  no  creo  que sean necesarias tantas etiquetas. ¡Violencia es violencia punto!


El acta de Declaración Universal de los Derechos Humanos dice:

La Declaración supone el primer reconocimiento universal de que los derechos básicos y las libertades fundamentales son inherentes a todos los seres humanos, inalienables y aplicables en igual medida a todas las personas, y que todos y cada uno de nosotros hemos nacido libres y con igualdad de dignidad y de derechos. Independientemente de nuestra nacionalidad, lugar de residencia, género, origen nacional o étnico, color de piel, religión, idioma o cualquier otra condición, el 10 de diciembre de 1948 la comunidad internacional se comprometió a defender la dignidad y la justicia para todos los seres humanos.


A lo que voy es, que no es necesario crear diferentes grupos y no es necesario que estos grupos luchen por separado, por lo que solamente a su grupo concierne.Un ejemplo, hace algunos meses aparece un comunicado en donde dice que está prohibido utilizar las expresiones como “puñal” o “maricón” por ser homofóbicas, porque fomentan la discriminación y la intolerancia hacia las personas homosexuales, por lo que no están más protegidas en el principio de la libertad de expresión. Si alguien usa esas palabras en algún medio pueden derivar en demandas por daño moral dado su carácter discriminatorio. Intenté dar con la lista completa de las palabras que se incluyen en esta lista oficial pero no la encontré, tal parece que hasta hoy son las únicas que están.


Yo me pregunté en su momento ¿qué pasa con todo el listado de las otras expresiones de tipo discriminatorias y/u ofensivas? Una de las más antiguas es la palabra puta, que bueno fue creada para discriminar y aunque  hoy cuenta con una “definición oficial" que es sexo-servidora (ya que ahora es reconocido como un oficio). Yo no recuerdo alguna restricción de uso para esta palabra y para la larga lista de sinónimos ni pseudo-sinónimos de la misma.

Es necesario comentar que en el caso particular de los mexicanos, todas estas palabras son parte de nuestro vocabulario, para bien o para mal, así es; somos el país en donde mentarle la madre a tu mejor amigo es demostrarle que lo quieres mucho. Al final estas palabras tienen su sentido en la entonación y desde luego en su intención. Por más que utilices la palabra oficial de sexo-servidora, estoy segura que puedes darle la entonación necesaria para hacer que suene a un perfecto insulto. Yo misma he dejado caer todo mi coraje y mi cinismo en la palabra “cariñito”. Así que no son las palabras, sino la intención lo que agrede.

Si bien es cierto que somos una raza que evoluciona, la evolución del pensamiento es la que nos ha llevado a darnos cuenta del daño que palabras de este tipo pueden hacer a los seres humanos, sean lo que sean, niños, hombres, mujeres, enfermos, sanos, héroes o criminales. No importa el color de piel o el nivel social. ¡Humanos, son humanos y punto! (El tema de los derechos de los animales los tocaremos en otra ocasión).


Pero…siempre hay un pero; ¿qué pasa entonces con ese instinto tan primitivo, tan parte de nosotros que es capaz de mover todo nuestro sistema cuando nos sentimos amenazados? Quiero pensar que la mayoría de nosotros lo tenemos  domesticado, sin embargo ese instinto está ahí y necesita un desfogue de vez en cuando, ahora sí que ¡por salud! Y así  no se ve cerca el día en que seamos capaces de “colgar los guantes”.


Mi punto es, y conste que mi lema sigue siendo ¡No a la violencia! Pero mi derecho es ¡No al abuso! ¿Cómo ahí qué? Hay veces que nos gustaría que la CNDH se hiciera de la vista gorda y nos permitiera darle su merecido a ese malandrín. Seres humanos somos todos, esa es, y debería ser nuestra única etiqueta; pero la vida me ha enseñado que hay gente buena y gente mala, enferma si quieren, pero que no sabe hacer más que daño y estos pueden ser hombres, mujeres, niños, ancianos, homosexuales, criminales, sacerdotes, de un color o de otro, de una nacionalidad o de otra, de un credo o de otro. Los seres humanos no están exentos del poder de abusar.

La educación, la vida, el acoso, el abuso o la razón nos han traído conciencia del daño que hemos recibido o del que hemos hecho a alguien más. Estoy  a favor de defender esa causa, pero sin dividir fuerzas, sin luchar por un caso en particular. Pido paciencia para los muchos, como yo, que despotricamos contra los que no la merecían, porque aunque hay una frase que siempre me ha ayudado a mantenerme a raya: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, o resumiendo “No hagas a los demás no que no quieres que los demás te hagan a ti”; pero de repente llega un incauto que le da al traste a todas esas ganas de paz.

Si pensamos primero en nosotros mismos y en lo que nos gusta o no nos gusta, tal vez eso sirva para pensar dos veces antes de agredir u ofender a alguien más. Alguna vez mi hijo fue sancionado en la escuela porque estaba con otros chicos que le bajaron el pantalón a otro chico a medio patio. Mi hijo no fue el que directamente lo hizo, pero estaba con ellos y obvio  que estaba disfrutando la broma. Cuando hablé con él en casa, meditando en sus tres bien ganados días de suspensión, lo único que hice fue cambiar el orden de los involucrados y ponerlo a él como el niño ofendido. ¿Te gustaría que hubieras sido al que le hubieran bajado el pantalón? ¿Te gustaría que todos se burlaran de ti por eso? Seguro ya saben su respuesta. Piensa en eso, piensa en qué sentirías tú si alguien te dice o hace lo que tú intentas hacer. Mi hijo se disculpó de manera pública y al día de hoy ese niño afectado y él son muy buenos amigos. 

Nuestra condición humana nos lleva a responder a una agresión, nuestra educación nos obliga a contenernos. Todos somos seres humanos imperfectos, que tal vez no fuimos educados desde un inicio en lo que es "políticamente correcto", sin embargo, es cierto que hay personas con mejor calidad humana que otra, hay gente mala, hay gente enferma, ignorante o simplemente estúpida. Como bien decía mi abuela “Todos somos del mismo barro, pero no es lo mismo bacín que jarro”. La violencia siempre generará más violencia, así que mejor no le buiga porque se puede topar con alguien que no le va a poner la otra mejilla. 




5 comentarios:

  1. Si estoy de acuerdo que violencia es eso: violencia.
    Pero sin embargo tambien estoy convencido que deberia haber castigos ejemplares para las personas que ejerzan la violencia contra otros!
    "Los derechos humanos, son para humanos derechos"
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Felicidades Paty!!
    Que este sea la continuacion de muchos logros mas!!
    Te mando un abrazo!!

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias Sheco!!! Estoy entre nerviosa y emocionada!

    ResponderEliminar
  4. No esperaba menos de ti. Te considero una mujer muy talentosa, inteligente, con la cabeza bien amueblada y con determinación por la excelencia. Felicidades. Que siga floreciendo....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias niño!! No sabes como me gusta cuando me dices que tengo la cabeza bien amueblada jajajaja hasta la imagino como la casa de mis sueños

      Eliminar