miércoles, 25 de mayo de 2016

Lo and Behold, Reveries of the Connected World


La humanidad perdiendo la conexión
El director alemán Werner Herzog (Fitzcarraldo) regresa al cine documental con “Lo and Behold, Reveries of the Connected World”, en donde explora los orígenes del internet y la manera en que ha trasformado nuestro mundo.

Creo que todos, de una u otra manera hemos pensado algo al respecto, pero el Sr. Herzog realmente se sumerge entre los pilares y las cabezas del mundo cibernético, pasando también por un algunos individuos con historias apocalípticas que contar.

Haciendo un viaje en “infinitum” (perdón por el comercial tan malo), llegamos a los pasillos de la Universidad de California, justo en el departamento de informática el día 29 de octubre de 1969, cuando los estudiantes enviaron por Arpanet un mensaje a sus similares en el Centro de Investigaciones de Stanford (Stanford Research Institute). Del mensaje sólo llegaron a su destino las dos primeras letras de “Login”, es decir, “Lo” fue lo primero en circular por internet, dando por inaugurada la World Wide Web (www).

El documental está estructurado a manera de capítulos, las entrevistas que hace son directas, con ellas abarca muchos temas, desde la inteligencia artificial, los vehículos de auto-conducción, adicciones en línea, el horror de volverse viral en las redes sociales, el WiFi en Marte y hasta la intolerancia al internet.

El característico humor ácido del alemán parece florecer con esta cinta. Sus preguntas rayan en lo filosóficas, pero de una manera muy sarcástica; lo cual hace muy difícil el contener las carcajadas. ¿Podrán las máquinas enamorarse? ¿Puede el internet soñar consigo misma? Seguro también quedó traumado con “Her” igual que yo.

En “Lo and behold: Ensueños de un mundo conectado”, vamos a conocer las últimas noticias de los proyectos de vida en Marte, el futuro de la robótica y los alcances de la Inteligencia Artificial. Veremos también los estragos que la vida en línea ha traído a la sociedad. Con tristeza nos enteramos de casos de los adictos a los juegos de video, de los suicidios en tiempo real y del trauma de una familia ante una mesa llena de muffins narrando cómo les afectó ver las imágenes del accidente de su hija en Facebook.

Werner Herzog se deja llevar no precisamente por la investigación tan profunda en el tema del internet, sino que se siente atraído por  nuestra relación como seres humanos con este fenómeno, por la manera en que el hombre sigue la corriente de las masas, por sus obsesiones y la manera en que las justifica.

El internet revolucionó nuestra existencia, los hackers se coronan como los reyes del mundo conectado, los monjes abandonan la meditación para textear, mientras los intolerantes a las ondas electromagnéticas hacen fogatas y tocan el banjo. La Inteligencia Artificial gana terreno, al mismo tiempo que nuestra capacidad de pensamiento crítico se desmorona a la velocidad de un “click”.

“Lo and Behold, Reveries of the Connected World” tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance y actualmente está de gira con Ambulante.





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