martes, 26 de agosto de 2014

The Great Dictator

El Gran Dictador

Charles Chaplin

Se terminó el ciclo de Chaplin por Siempre, una pequeña muestra con las seis películas más representativas de este genio del cine. Presentadas en una secuencia de orden cronológico nos permitió ver la evolución tanto de él como del cine en esa época.

El cierre de esta muestra estuvo a cargo que de The Great Dictator (El Gran Dictador), película de 1940 que inició su rodaje a tan solo 8 días después del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Con este marco Chaplin presenta una sátira al nacionalismo de Adolf Hitler. Estados Unidos en una postura neutral hasta el momento, la embajada alemana y su misma productora United Artists ejercían toda la presión posible para detener la producción del fime.

La cinta trata sobre el periodo entre guerras y Charles Chaplin interpreta a dos personajes, a un soldado judío que pierde la memoria después de la guerra, ganándose la vida como Barbero, y a Adenoid Hynkel, dictador de Tomania. La chica bonita de la película vuelve a ser Paulette Goddard (Hannah), su esposa en ese entonces. Ambos viven en un gueto soportando el racismo y la opresión del ejército nazi.

Chaplin hace una crítica descarada a Hitler y a sus más temidos militares Joseph Goebbels representado por Henry Daniell como Garbitsch y Hermann Göring por Billy Gilbert como Herring. Incluye también en su crítica a Benito Mussolini interpretado por Jack Oakie como Benzino Napaloni, dictador de Bacteria.

Claro que la película fue prohibida en toda la Europa ocupada, sin embargo se dice que el mismo Hitler la vio al menos dos veces. El Gran Dictador se estrenaría en el viejo continente hasta 1958. En España se volvió a censurar durante la dictadura de Franco.

El Gran Dictador no puede dejar de ser una película llena de anécdotas, es una cinta impactante para ser una película cómica, confieso que me reí mucho con ella, pero también me dio mucho trabajo manifestar con risas algunas escenas. En definitiva, no es lo mismo haberla visto  antes de conocer los horrores que traería consigo la guerra, que después de los acontecimientos. El mismo Chaplin dijo que: de saberlo,  no hubiera realizado la película.

Esta es la primera película de Chaplin totalmente hablada y si tanto se negó a hacerlo en anteriores ocasiones, con esta cinta  grita toda su inconformidad a los horrores del régimen fascista y nacionalista de Hitler. El idioma que Adenoid Hynkel utiliza en sus discursos, es un idioma inexistente, y fue improvisado por Charles Chaplin con el fin de ridiculizar a Hitler y echar al suelo su oratoria, señalando que lo que dice son palabras vacías, que el público se rinde al ritmo y a la sonoridad del discurso, y no a su significado. La autoridad y la sumisión a su persona dependían de la forma y estilo no del contenido de lo que habla.

Todas las presiones para no filmar y no estrenar esta película no disuadieron a Chaplin, al contrario, parece que fue esto lo que más lo movía a hacerlo. Llegó a afirmar: “La voy a proyectar ante el público, aunque tenga que comprarme o mandarme construir un teatro para él, o aunque el único espectador de la sala sea yo”. The Great Dictator se entrenó en los teatros Astor y Capitol de Nueva York el 15 de octubre de 1940, coincidiendo con la entrada en París de las tropas nazis.

La película fue nominada a 5 Oscares. No recibió ninguno. A pesar de la proyección internacional que alcanzó el filme, Chaplin nunca se libró de las presiones y acabó siendo víctima de la “cacería  de brujas”. Fue expulsado de Estados Unidos el 18 de septiembre 1952 para instalarse en Suiza hasta su muerte.

Mucho aprendí de este magnífico personaje a través de su arte en este corto periodo de tiempo. Chaplin no es para mí el Rey del Cine Mudo, su genialidad va mucho más allá de eso. Él podría no ser inmortal por sus películas, lo podría ser por el discurso que incluyó como cierre de esta película, sus palabras movieron fibras en todo el mundo, tenía algo que decir y rompió totalmente el silencio para decirlas, aunque  eso le costara el exilio.





2 comentarios:

  1. Excelente película, incorrecta políticamente para la época, nadie quería bronca con Alemania, un Chaplin que interpreta a 2 personajes diametralmente distintos, dictador y judío sometido por las fuerzas armadas…… Al principio dice que pues lo que verán es “pura ficción” …. Misma ficción que se repite al revés ahora mismo en Gaza, Judíos y palestinos fanáticos matando inocentes. Al final lo que se ve es el discurso no del barbero si no del mismo Charles Chaplin haciendo una bella y firme declaración política que a la postre lo llevará a ser perseguido y nunca perdonado por lo CIA norteamericana. Gracias por el convite Patricia muy muy divertido.

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    1. Gracias a ti! Creo que el convite lo hiciste tu esta vez.

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