lunes, 20 de octubre de 2014

Te Robo una Frase 4a Edición

Para participar en el juego de Te Robo Una Frase en su cuarta edición se nos asignó la siguiente frase:

La persona que había al otro lado era una mujer joven. Muy obviamente una mujer joven. No había manera posible de confundirla con un hombre joven en ningún lenguaje, especialmente en braille. ­– Terry Pratchett – Mascarada

 Poseída


Estaba hastiado, cansado de mí mismo y de mi monótona existencia, el aire en mi habitación estaba viciado, mi presencia lo hacía sofocante a pesar de que corría el aire por la ventana que estaba abierta de par en par. Pasaba del sillón a la cama sin lograr acomodarme en ningún lugar, la televisión estaba vacía como siempre, generalmente no importaba porque en realidad sólo dejaba que el ruido de fondo acompañara mis pensamientos hacía la nada.

Tomé las llaves del departamento más por rutina que porque tuviera ganas de volver a entrar, salí a la calle oscura en busca del aire que no encontraba, no pensaba ir a ninguna parte en especial, solamente caminé y caminé. Me detuve en una esquina y aspiré profundo varias veces, dejé caer la cabeza hacía atrás y cerré los ojos, seguí respirando así un par de minutos. Creo que quería lavarme por dentro, quería dejar entrar la ciudad y la noche y sacar a mi alma de ahí.

Volví a mirar al frente, un par de autos pasaron, yo sólo vi un borrón de luces, intenté dar un paso pero una imagen me dejó pegado a la acera sin poder moverme. Bajo el farol que alumbraba la parada del colectivo se dibujaba una silueta, la hipnotizante silueta que reflejaba la transformación del cóncavo y convexo. No había una cara, solamente curvas. Seguí con la vista esa silueta, me tenía embelesado, casi sin querer comencé a soñar con ella, pero no era un sueño, yo estaba despierto. Petrificado y con cara de imbécil pero despierto.

No podía ver el frente de la silueta porque el cartel publicitario la tapaba, pero estaba seguro que la persona que había al otro lado era una mujer joven. Muy obviamente una mujer joven. No había manera posible de confundirla con un hombre joven en ningún lenguaje, especialmente en braille; y yo ya la había tocado por todos lados, la leí repetidamente en mi mente en ese lenguaje. Esas nalgas eran definitivamente de una “ella”.

Perdí la noción del tiempo, no sé si fueron segundos o si fueron horas los que estuve ahí parado viendo a lo lejos nada más. Crucé la calle, preparando un par de líneas para dirigirme a ella. Tenía hecha toda una historia para vivirla esa noche subiendo y bajando ese derrière, bien podía ser un “hasta que la muerte nos separe” o un intempestivo ataque justo ahí parada en donde estaba para no volverla a ver nunca en la vida,  tenía esa urgencia de poseerla aunque sea una vez.

Mientras más me acercaba más excitado estaba, hace un par de calles estaba muerto en vida, ahora sentía mi corazón palpitar fuertemente en mi entrepierna, estaba dispuesto a todo por ella. A corta distancia podía ver su larga cabellera, casi podía olerla, era como si me gritara “ven” en el idioma de las feromonas; el braille lo leeríamos después.

Estaba a unos pasos de alcanzarla cuando un auto se detuvo frente a ella. Ella se inclinó para apoyarse en la ventana, fue como si me abriera la puerta del paraíso. Corrí y le toqué el hombro, casi en tono de súplica de dije – ¡espera!- Ella se giró, me miró de arriba abajo, justo como yo la había mirado momentos atrás, al notar mi erección bajo el pantalón sonrió. Fue entonces cuando el cielo se vino abajo y el infierno se abrió a mis pies. Frente a mí tenia a un ser poseído por un grotesco demonio, el demonio le había devorado sus suaves facciones y dejó en su cara una tosca mandíbula y unos pómulos prominentes, en su sonrisa desquiciada había unos enormes dientes color sepia enmarcados por un rojo intenso mal delineado en sus gruesos labios bordeados por la sombra de una incipiente barba. Con una voz ronca salida de ultratumba me dijo – demasiado tarde Darling- Abrió la puerta del auto y se subió, otra vez el borrón de luces quedó frente a mí.

Mi sueño, mis bellas imágenes, mi sonrisa y mi erección se desvanecieron en medio segundo, volví a poner mi mandíbula en su lugar y caminé de prisa a la seguridad del aire viciado de mi departamento, no quería respirar ni una molécula de oxigeno de ese aire endemoniado que había en la calle, tenía miedo de ser poseído yo también. ¡Maldita sea mi suerte! Tenía frente a mí a las nalgas de mi vida y ese ente se las llevó. Tal vez debí luchar por ella, tal vez debí exorcizar a la mujer que habita en el fondo de ese cuerpo de ensueño, tal vez si la poseyera sería mí ser el que finalmente triunfe y la libere.

Mañana, mañana estaré listo.


14 comentarios:

  1. Muy bueno tu relato, Patricia. Me he quedado muy fácilmente inmersa en la historia... Además me han gustado mucho algunas de sus frases, que bien se podrían elegir para otra ocasión, como "Creo que quería lavarme por dentro, quería dejar entrar la ciudad y la noche y sacar a mi alma de ahí". Enhorabuena por conseguir adentrarnos en la historia de una forma tan agradable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Inma! Eso de considerar la frase es un gran honor. Desde que comencé con este juego siento que mis letras son mejores a sus ojos y sus palabras son un gran aliciente.

      Eliminar
  2. Un relato bueno, entretenido y con un excelente ritmo. El choque entre la realidad y lo deseado está muy bien logrado.

    ResponderEliminar
  3. Excelente relato y con una clara intención de adentrarnos en ese mundo oscuro y peligroso que todos alguna vez hemos llevado dentro y que a algunos también les ha vencido. (a los políticos) Felicidades Patricia. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Frank! Sabes, esta vez no llegué a sentirme del todo cómoda con el relato, por hacerlo bajo una visión masculina de una escena, pero me da gusto que les haya gustado. =D

      Eliminar
  4. "Fue entonces cuando el cielo se vino abajo y el infierno se abrió a mis pies". Me llevaste a ese momento y como dice Frank, a ese mundo oscuro y peligroso.
    Un abrazo, fantástica historia. :=)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias! Creo que esta vez muchos coincidimos en sueños y pesadillas.

      Eliminar
  5. Me ha encantado, coincido en mis compañeros sobre el mundo oscuro al que nos has llevado, y la frase que ha puesto K@ry creo que es mi favorita sin dudarlo.
    ¡Un besín!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Gema! En serio que me halagas, no tienes idea de lo mucho que aprendo de ustedes. Me gusta mucho estar participando con todos.

      Eliminar
  6. Genial historia! Me ha tenido todo el rato atrapado, no podía hacer otra cosa que leer y dejarme conducir por donde tu me llevaras.
    Muchas gracias por seguir jugando y por regalarnos este relato.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En verdad valoro tu opinión porque me declaré tu fan hace tiempo, cuando veo tu trabajo me siento como a miles de kilómetros de ti. Gracias por tus palabras, el verdadero regalo lo has hecho tu. ;)

      Eliminar
  7. Hola Patricia:
    Disculpa que haya tardado tanto. Semana superliada. Pero ya estoy aquí.
    Me gustó. Me gustó mucho. Y yo también creo que debería haber luchado.... Siempre hay que intentar luchar...
    Oye, que me encantó una cosa: el relato es muy descriptivo, muchos calificativos. Ayudan a fotografiar en la propia mente la imagen. Gracias.
    Seguimos juntas en el juego. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mary Ann! Si, ya quiero que sea el próximo =D Saludos!

      Eliminar